Llamas para preguntar cuánto cuesta salir en Google y te dan un presupuesto de 400 euros al mes. Llamas a otro y te dicen 900. Un tercero te cuenta que un conocido suyo paga 150 y le va bien. Cuelgas más perdido que antes de llamar.
No es que unos sean caros y otros baratos. Es que en Google no hay tarifa: hay una subasta que se resuelve cada vez que alguien busca algo, y lo que pagas depende de cuánta gente quiera aparecer en esa misma búsqueda.
Entender cómo funciona esa subasta es lo que separa gastar dinero de invertirlo. Y no hace falta ser técnico.
No pagas por salir, pagas por clic
Esto es lo primero y lo que más cambia la forma de verlo: aparecer en Google es gratis. Solo pagas cuando alguien pincha en tu anuncio.
Si tu anuncio se muestra mil veces y no lo pincha nadie, no pagas nada. Si lo pinchan veinte personas a 1,20 euros el clic, pagas 24 euros.
Por eso la pregunta «cuánto cuesta anunciarse» no tiene respuesta directa. La que sí la tiene es esta otra: cuánto cuesta un clic en mi sector, y cuántos clics necesito para conseguir un cliente.
Qué decide el precio del clic
Tres cosas, y solo controlas dos:
- La competencia. Si veinte empresas pujan por «abogado accidente tráfico», el clic se va a varios euros. Si eres el único que pone «reparación de persianas en Petrer», puede costar céntimos.
- La calidad de tu anuncio y tu página. Google cobra menos a quien da una respuesta mejor. Un anuncio que lleva a una página que carga rápido y habla justo de lo que se buscaba paga menos por la misma posición.
- Lo que estés dispuesto a pagar. Tú pones el máximo, y a partir de ahí es la subasta.
La segunda es la que más se olvida y la que más dinero ahorra. Dos negocios idénticos pueden pagar el doble uno que el otro por el mismo clic.
Cuánto hace falta al mes de verdad
Para un negocio local, con una zona acotada y un puñado de servicios, la cuenta suele salir así:
Si el clic te cuesta alrededor de un euro y de cada veinte personas que entran una te llama, cada llamada te sale por veinte euros. Con 300 euros al mes tendrías unas quince llamadas. Si de esas quince cierras cuatro y cada cliente te deja 200 euros, has ingresado 800 por 300.
Esos números cambian mucho de un sector a otro, pero el método no cambia: coste por clic, por cuántos clics hacen falta para una llamada, por cuántas llamadas para un cliente. Si al final de esa cadena el cliente vale más que lo que cuesta conseguirlo, funciona.
Lo que no funciona nunca es empezar sin saber cuánto vale un cliente para ti.
El presupuesto mínimo que tiene sentido
Con menos de 150 o 200 euros al mes, la campaña recoge tan pocos datos que no se puede optimizar: no sabes qué palabras funcionan porque ninguna ha tenido suficientes clics.
Es mejor concentrar el presupuesto que repartirlo. Cien euros en un solo servicio y una sola zona dan información útil; esos mismos cien repartidos en seis servicios y toda la provincia no dan nada.
Y hay que contar con un periodo de aprendizaje: las primeras semanas son las más caras por cliente, porque el sistema todavía está descartando lo que no funciona.
Dónde se va el dinero sin que te enteres
Cuatro fugas clásicas en campañas de negocio local:
- Búsquedas que no son tuyas. Si vendes reformas y no excluyes «curso de reformas» o «reformas gratis», pagas por gente que nunca te va a contratar.
- Zona mal definida. Anunciarse en toda la provincia cuando solo te desplazas veinte kilómetros.
- Horario abierto todo el día. Si no coges el teléfono a las tres de la mañana, no pagues clics a esa hora.
- Llevar a la página de inicio. Quien busca «cambiar persiana» tiene que aterrizar en la página de persianas, no en la portada.
Cómo saber si te está funcionando
Sin medición, Google Ads es una apuesta. Y medir en un negocio local no es complicado: hace falta saber cuántas llamadas y cuántos formularios llegan desde el anuncio, no cuántas visitas.
Las visitas y los clics son datos de proceso; las llamadas son el resultado. Una campaña con la mitad de clics y el doble de llamadas es mejor campaña, aunque en el panel se vea más pequeña.
Y una pregunta que conviene hacer a quien te lleve las campañas: si no sabe decirte cuánto te ha costado cada cliente este mes, es que no se está midiendo.
¿Cuánto cuesta anunciarse en Google?
No hay tarifa: se paga por clic y el precio lo marca la subasta con tu competencia. Puede ir de céntimos en un servicio local poco disputado a varios euros en sectores muy competidos.
¿Se paga por aparecer?
No. Aparecer es gratis; solo se paga cuando alguien pincha en el anuncio. Si se muestra mil veces y nadie entra, no cuesta nada.
¿Cuál es el presupuesto mínimo razonable?
Entre 150 y 200 euros al mes para un negocio local. Por debajo hay tan pocos clics que no se puede saber qué palabras funcionan y qué hay que quitar.
¿Por qué dos empresas pagan distinto por el mismo clic?
Porque Google cobra menos a quien da una respuesta mejor. Un anuncio que lleva a una página rápida y que trata justo lo buscado paga menos por la misma posición.
¿Cómo sé si me está saliendo a cuenta?
Midiendo llamadas y formularios, no visitas. La cuenta es: cuánto cuesta un clic, cuántos clics hacen falta para una llamada y cuántas llamadas para un cliente.
¿Es mejor repartir el presupuesto entre varios servicios?
No al principio. Concentrarlo en un servicio y una zona da información útil; repartirlo entre seis servicios y toda la provincia no deja aprender nada.
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