Tu web tarda en cargar: qué mirar primero

Tu web tarda en cargar: qué mirar primero

Alguien busca tu negocio en el móvil, entra en tu web y espera. Un segundo, dos, tres. A los cuatro se vuelve atrás y entra en la de al lado.

No ha visto tus precios, ni tus fotos, ni el teléfono. Solo una pantalla en blanco. Y tú no te enteras, porque en tu ordenador de la oficina, con fibra y la web ya en la memoria del navegador, carga al instante.

Las causas casi siempre son las mismas cinco, y tres se arreglan sin tocar una línea de código.

Primero: mídela como la ve un cliente

Antes de cambiar nada, hace falta un número. Y hay que medir bien:

  • Con el móvil y con datos, no con el wifi de la oficina. Es como entra la mayoría.
  • En una ventana privada, para que no cargue de la memoria del navegador.
  • Las páginas que importan: la portada, la de servicios y la de contacto. No solo la portada.

Las herramientas gratuitas de medición dan una nota, y la nota importa menos que el tiempo hasta que se ve algo útil. Si pasa de tres segundos, hay trabajo.

1. Las imágenes, que son el 80 % del problema

Es la causa número uno y la más fácil de arreglar. La foto que subiste desde el móvil pesa cuatro o cinco megas y se muestra en un recuadro de 600 píxeles: el navegador descarga los cinco megas igual.

Qué hacer, por orden:

  • Redimensionar antes de subir. Ninguna imagen de una web necesita más de 1.600 píxeles de ancho.
  • Comprimir. Hay herramientas gratuitas que quitan la mitad del peso sin que se note.
  • Carga diferida, para que las fotos de abajo no se descarguen hasta que se llegue.

Solo con esto, muchas webs bajan de ocho segundos a dos.

2. Demasiados plugins haciendo lo mismo

Cada plugin añade peso, y en muchas webs hay tres que hacen la misma cosa porque se fueron probando y no se desinstaló ninguno.

Los sospechosos habituales: dos de caché a la vez —que además se pelean—, dos de formularios, un constructor de páginas que ya no usas, y plugins de estadísticas que cargan la página entera para contar una visita.

Desactivar de uno en uno y mirar la web después de cada uno. Nunca varios de golpe: si algo se rompe, no sabrás cuál fue.

3. Sin caché

Sin caché, cada visita obliga al servidor a montar la página desde cero. Con caché, sirve una copia ya hecha.

Es el cambio que más se nota por menos esfuerzo, y casi todos los alojamientos lo traen o permiten un plugin. Un aviso: con la caché puesta, cuando cambies algo tendrás que purgarla para verlo. Si no, jurarás que tu cambio no se ha guardado.

4. El alojamiento compartido saturado

Si la web está bien optimizada y aun así tarda, mira el servidor. En un alojamiento compartido muy barato tu web comparte máquina con cientos, y las horas punta se notan.

Cómo distinguirlo: si el tiempo de respuesta del servidor —antes de cargar imágenes ni nada— pasa de un segundo, el problema está ahí y ningún plugin lo arregla.

5. Fuentes y vídeos de fuera

Cada tipografía que se carga de un servidor externo, cada vídeo incrustado y cada mapa son una conexión más a otro sitio, y tu web va al ritmo del más lento.

Dos arreglos concretos: alojar las tipografías en tu propio servidor, y sustituir el vídeo incrustado por una imagen con un botón de reproducir que cargue el vídeo solo al pulsar.

Lo que no merece la pena

Dos cosas en las que se pierde tiempo:

  • Perseguir el 100 en la nota. Pasar de 60 a 85 cambia la experiencia; de 85 a 100 casi nunca, y suele exigir tocar el tema por dentro.
  • Cambiar de tema por uno «más rápido» sin haber arreglado las imágenes. El tema nuevo servirá las mismas fotos de cinco megas.

Por qué importa para el negocio

Una web lenta pierde visitas antes de que nadie lea nada, y eso pesa doble en un negocio local: quien busca «fontanero cerca» tiene tres pestañas abiertas y entra en la que carga primero.

Y Google lo mide: la velocidad en móvil es uno de los factores que usa para ordenar resultados. No el principal, pero cuenta cuando dos webs se parecen.

¿Cómo mido bien la velocidad de mi web?

Con el móvil y datos, no con el wifi de la oficina; en ventana privada, para que no cargue de la memoria del navegador; y midiendo la portada, la de servicios y la de contacto.

¿Qué es lo que más pesa?

Las imágenes, con diferencia. Una foto subida del móvil pesa cuatro o cinco megas y se muestra en un recuadro de 600 píxeles: el navegador descarga los cinco megas igual.

¿Cuántos plugins son demasiados?

Los que hacen lo mismo: dos de caché a la vez, que además se pelean, dos de formularios o un constructor que ya no usas. Se desactivan de uno en uno, mirando la web después de cada uno.

¿Cómo sé si el problema es el alojamiento?

Si el tiempo de respuesta del servidor, antes de cargar imágenes, pasa de un segundo. Ahí no hay plugin que lo arregle.

¿Merece la pena llegar al 100 en la nota?

No. Pasar de 60 a 85 cambia la experiencia; de 85 a 100 casi nunca se nota y suele exigir tocar el tema por dentro.

¿Afecta la velocidad al posicionamiento?

Sí: la velocidad en móvil es uno de los factores que Google usa para ordenar resultados. No el principal, pero cuenta cuando dos webs se parecen.



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